Hay Langosta, y luego está la Langosta Roja de Alghero. Hace años, mi padre las pescaba a solo 5 metros de profundidad. Hoy son tesoros raros. Si encuentras una langosta local fresca (¡evita las congeladas del Caribe!), debes honrarla con la receta de mi Abuela. El secreto no es la ensalada, sino la salsa emulsionada hecha con el interior de la cabeza.
Cómo reconocer la original: La langosta local tiene un caparazón rojo-violeta intenso y carne dulce. Las importadas son más marrones y menos sabrosas.
La Receta de la Abuela:
Ingredientes:
- 1 kg de Langosta fresca
- Salsa: Aceite de Oliva Sardo, Vinagre blanco, 2 Limones, Sal, Pimienta blanca.
- Acompañamiento: Tomates maduros, Cebolla blanca dulce.
El Ritual:
- Hervir: Cocer la langosta 20-30 min. Dejar enfriar.
- La Salsa Secreta: Sacar la carne. Luego, extraer el contenido blando de la cabeza y los huevos (coral). Poner en un bol.
- Emulsionar: Batir el contenido de la cabeza con limón, vinagre, sal, pimienta y aceite hasta obtener una crema rosa-anaranjada.
- Servir: Colocar la carne sobre una cama de tomates y cebollas. Cubrir con la salsa cremosa.

